La bicicleta es el vehículo ideal para disfrutar de Formentera, aunque los visitantes con poca práctica ciclista tampoco deben subestimar las reducidas dimensiones de la isla; una magnífica red muy bien señalizada de caminos rurales invita al ciclista a abandonar el asfalto y entrar en contacto directo con el paisaje formenterense. Los amantes de los deportes náuticos, en toda su variedad, encontrarán en Formentera un pequeño paraíso; los amarres para embarcaciones deportivas están en La Savina, junto al puerto comercial. Además de las actividades en playas y en el mar abierto, el Estany des Peix, una bahía unida al mar por un angosto paso, ofrece las características de un lago para la práctica de determinados deportes, como el piragüismo y la vela.